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Historia del Nombre

Miyagi Sensei fue el primer maestro entre las diferentes escuelas de karate en dar un nombre a su arte. Pero aunque Miyagi Sensei llamó a su arte Goyu-Ryu, casi nunca usó dicho nombre, ni puso ninguna señal con Goyu-Ryu escrito en el dojo(lugar de prácticas).

En 1930 funda oficialmente su escuela. Ese mismo año se celebró en Kyoto una convención nacional sobre artes marciales, durante la celebración de la ceremonia de coronación de Hirohito . Sensei Miyagui envió a uno de sus discípulos avanzados, Jin'an Shinsato, como representante de los estilos de Okinawa. Cuando le preguntaron a Jin'An Shinzato por el nombre de su estilo no pudo responder, ya que en aquel tiempo no había necesidad de tener un nombre para cada forma del karate. Sin embargo improvisó y dijo "Hanko-Ryu", que significa "estilo medio duro". A su regreso a Okinawa, le contó lo sucedido al maestro Miyagui. El maestro lo pensó por un tiempo y luego decidió llamar a su arte "Goju-Ryu", que significa "estilo duro y suave". Este nombre está inspirado en los 8 preceptos encontrados en el manual chino de artes marciales llamado Bubishi, donde se lee: Ho wa goju o tondo su (Todo en el Universo respira duro y suave).

En 1933, el arte de Miyagi Sensei fue registrado formalmente como “Goju-Ryu” en el Butoku-kai, la Asociación de Artes Marciales Japonesas.

El maestro Miyagi, en varias ocasiones explicó las razones por las que eligió el nombre de Goyu-Ryu. Aunque algunas personas solamente sepan explicar la relación de este nombre con aspectos técnicos relativos al karate, tales como técnicas duras y técnicas flexibles, Sensei Miyagi la enfocaba hacia el desarrollo del carácter humano. El creía sinceramente que el practicante de karate debía ser físicamente duro, por eso, la práctica en su Dojo era exhaustiva. Así, de este modo, podía moldear la dureza del cuerpo y de la mente, desarrollando la fuerza del carácter y la flexibilidad de la mente. El insistía, en que cada practicante de karate tiene una responsabilidad dentro de la sociedad. Pensaba que el entrenamiento de Goju-Ryu debía reflejarse en todos los aspectos de la vida. Creía que con los entrenamientos exhaustivos, se conseguía la sensibilidad, la capacidad de enjuiciamiento y un carácter altamente moral que todas las personas debían poseer.

El nombre del Goju-Ryu, se ha comparado muchas veces con el árbol del Bambú: cuando es joven, es fuerte y recto, pero cuando el viento es fuerte (y podría llegar a ser difícil luchar contra el) se inclina, volviendo a su postura original cuando desaparece el viento. Esta forma de supervivencia controlada, flexible y eficaz, impresionó al maestro Miyagi, y la utilizó como ejemplo para nuestra superación ante las dificultades que podemos encontrar a lo largo de la vida.